Mamá sin Edad

Hola, soy Marisol, mamá de 2 pequeños que amo con todo mi corazón. Me convertí en mamá de mis dos hijos el año en el que cumplí 40 y desde entonces he descubierto que no hay un momento perfecto para comenzar algo nuevo. "Mamá sin edad" nació de mi deseo profundo de compartir mi historia real, con sus años de espera, lágrimas y aprendizajes, risas y sobre todo, esperanza. Porque entendí que la maternidad no viene con un reloj biológico sino con el alma y el tiempo perfecto. Aquí encontrarás anécdotas, reflexiones, momentos divertidos y también vulnerables porque ser mamá es una aventura sin edad, sin manual y sin fronteras. Quiero que este blog sea un abrazo a quienes desean ser mamás, quienes ya lo son y para quienes simplemente disfrutan de historias de vida llenas de fe y amor. Bienvenidas a mamá sin edad.

Hay días en los que la vida te sorprende con regalos que vienen envueltos en pañales, desvelo y un amor tan grande que te acomoda el alma y te desacomoda por completo tu rutina y horas de sueño.

Y luego están esos otros días- igual de mágicos -en los que te miras al espejo y piensas: «¿Cómo llegue aquí?… y por qué se siente tan perfecto aunque no haya sido cuando todos decían que debía ser?…

Este blog nace justo ahí: en ese punto donde la edad deja de ser un reloj que corre y se convierte en un aliado que acompaña.

Cuando la vida no va en cronómetro.

Durante años escuche a la gente decir frases como:

– «Ten hijos joven, para que no te canses tanto.»

A los 40 ya no estas para estar empezando.

Se te va a ir el tren.»

Curioso: nunca dijeron que tren era, ni a dónde se suponía que iba, ni si yo quería subirme.

La verdad es que ahora me doy cuenta que viví mis 20 y 30 como una mujer que aún estaba construyendo su propia base.

y un día-justo después de cumplir 40- la vida me dio la bienvenida a una maternidad por partida doble que venia acompañada de madurez, conciencia y totalmente mía.

Por lo que sé que no llegue tarde.

Llegué lista.

La maternidad después de los 40: versión real, sin filtros ni dramatismo

Aunque no lo crean, ser mamá después de los 40 tiene su encanto:

-El sentido del humor se vuelve más fino.

-El cansancio ya no asusta.

.Y los miedos vienen ya muchas veces con instructivo emocional.

Aunque no miento al decir que tambien tiene sus momentos de «¿porque esto cruje… soy yo o la cuna?» pero nada grave aún jaja.

Lo que si descubrí en mi maternidad es, que la edad no me quito energía: me quito prisa y eso es un verdadero regalo.

-No vivo intentando demostrar nada.

-No compito con nadie

-No me mido con nadie.

-Solo vivo…. y gozo.

Y lo mejor de todo, es que a mis hijos no les importa cuantos años tengo, les importa cuantas veces me tiro al piso a jugar, cuantos cuentos puedo contar, cuantas risas les regalo y que tan seguros se sienten en mis brazos.

La edad es un dato, el amor, ese si es infinito.

La historia que nadie me contó (pero que ahora quiero contar yo)

Hubo un momento, justo cuando empezaba mi viaje de «mamá sin edad» en el que me sentí fuera del guion.

Como si la vida tuviera un libreto que yo no había leído o un episodio de la serie que no había visto.

Pero un día me cayo el veinte: No vine a actuar la historia de nadie más.

Vine a escribir la mía.

Y desde ahí entendí mi propósito:

Mostrar que ser mamá después de los 40 no es un plan B… es una versión premium.

-Mas paciencia

-Mas claridad.

-Más amor propio.

-Menos miedo al que dirán.

Cuando entiendes eso, algo se reordena adentro, algo se relaja.

Algo que siempre estuvo ahí te dice: «ya era hora de ser tu misma.»

Porque nace «mamá sin edad.»

Este blog es un espacio para:

-Contar mi historia y de mamás reales que llegaron a la maternidad después de los 35

-compartir mi experiencia como mamá de 2 hijos que llegaron el mismo año pero por diferentes caminos.

-reírnos de lo absurdo,

-abrazar la maternidad tardía sin culpa,

-compartir lo que ningún manual menciona

-y crear una comunidad donde la edad no sea límite sino contexto.

Aqui quiero hablar de las pequeñas grandes victorias:

Del día que cambio mi vida cuando me enteré que me convertiría en mamá de 2 pequeños.

De los momentos que parecen chiquitos pero te cambian la vida.

Y tambien de lo profundo:

-Los miedos

Las dudas,

Las preguntas que no salen en google, ni en ningún buscador, las cosas que uno aprende cuando ya vivió lo suficiente para escucharse a sí misma.

No llegue tarde, llegue fuerte

Si algo he aprendido de esto es que:

La edad solo pesa cuando la usamos para limitarnos.

Cuando la usamos para sostenernos, se vuelve una aliada.

A los 40 entendí que la maternidad no me hacía menos libre, me hacía más autentica.

Entendí que mi historia no empezó tarde, empezó con sentido.

Y eso es lo que quiero compartir aquí, mi viaje real, mis risas, aprendizajes, mis desordenes y mis certezas…

para que cualquier mujer que llegue a este espacio sepa que no esta sola, que no va tarde, y que cada etapa trae su propia magia.

Bienvenida a este rincón del internet.

Si estas aquí, es por algo. Quizas estas viviendo lo mismo que yo,

quizá estas por empezar, o quizá solo quieras acompañar.

Sea cual sea tu historia: Siéntete en casa.

Aquí no vamos a contar arrugas, contamos capítulos.

Gracias ´por leerme, gracias por estar y gracias por ser parte de este viaje donde la maternidad no tiene fecha de caducidad…. solo tiene corazón.

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