Mamá sin Edad

Hola, soy Marisol, mamá de 2 pequeños que amo con todo mi corazón. Me convertí en mamá de mis dos hijos el año en el que cumplí 40 y desde entonces he descubierto que no hay un momento perfecto para comenzar algo nuevo. "Mamá sin edad" nació de mi deseo profundo de compartir mi historia real, con sus años de espera, lágrimas y aprendizajes, risas y sobre todo, esperanza. Porque entendí que la maternidad no viene con un reloj biológico sino con el alma y el tiempo perfecto. Aquí encontrarás anécdotas, reflexiones, momentos divertidos y también vulnerables porque ser mamá es una aventura sin edad, sin manual y sin fronteras. Quiero que este blog sea un abrazo a quienes desean ser mamás, quienes ya lo son y para quienes simplemente disfrutan de historias de vida llenas de fe y amor. Bienvenidas a mamá sin edad.

  • A menudo escuchamos que ser madre después de los «35» , está llena de desafíos y complicaciones. Pero en mi experiencia, esta etapa fue una revelación. No solo rompí con los mitos, sino que tambien encontré una versión de mi misma que jamás me imagine. Fue como descubrir un superpoder que no sabia que tenia. Entre mitos y realidades, la aventura de la maternidad es única y llena de sorpresas amor….y risas.

    Convertirme en mamá a los 40, no me quito nada…. al contrario, me reveló todo lo que aún podía ser. Y aunque muchos imaginan esta etapa llega «tarde» para mí llego en el momento perfecto.

    Mi experiencia personal

    Cuando descubrí que iba a ser mamá a los 40, en un inicio había un sin fin de preocupaciones en mi mente, sin embargo la felicidad y emoción que invadían mi cuerpo, mi corazón y mi mente acabaron con todos esos miedos y a medida que avanzaba el embarazo, me di cuenta que la madurez y la estabilidad emocional eran mis grandes aliadas. No solo subí 6 kilos durante todo el embarazo, sino que tambien me sentí fuerte, activa y llena de energía y había maravillosas razones para estarlo.

    Beneficios inesperados.

    Lo que nunca imaginé, es que la madurez que tenia a mis 40, me permitiría disfrutar de la maternidad con una calma y una perspectiva únicas. Cada momento desde la prueba de embarazo positiva, la cual había esperado por casi 10 años y el primer latido de mi bebé, se convirtieron en una fuente de alegría y aprendizaje.

    Esta etapa me enseño la importancia de la paciencia y la capacidad de adaptación. Aprendí a disfrutar el presente, a valorar cada pequeño logro y ver la vida con una nueva perspectiva, entendiendo que ese año, todo sería diferente.

    Ser mamá a esta edad, no solo transformó mi mundo familiar, sino que tambien potenció mi crecimiento personal. La confianza y la serenidad que adquirí se reflejaron en todos los aspectos de mi vida, entendí; que las decisiones que tomaba eran mucho mas consientes, que mis prioridades eran claras y mi chip emocional mucho más solido, claro excepto cuando mis hijos están trepados en la orilla de un mueble alto diciendo mira mami jajaja,. Ahí si madurez pero tampoco milagros.

    Descubrí que el amor en pareja después de los 40 se vuelve más equipo, porque ser padres después de los 40, tiene su magia, y tambien sus momentos de «¿donde pusimos el control remoto?». A esa edad ya hiciste muchas de las cosas que te apasionan, en mi caso, a mi esposo y a mí siempre nos ha apasionado viajar y el ser mamá a esta edad nos permitió por muchos años, conocer diversos lugares tener una estabilidad emocional y económica, nos permitió construir nuestra casa, sin pensar que esos cuartos vacíos se ocuparían hasta que tuviéramos 40. Por superpuesto que seguimos viajando pero ahora con 4 maletas y a lugares cercanos porque nuestros hijos aun son pequeños pero ya aman viajar tambien.

    Mi embarazo, fue una prueba de que la edad, no define tu capacidad, tu energía ni tu bienestar. Créeme el cansancio natural de la maternidad se siente a los 20s, 30s y 40s.

    Por todo lo anterior y mucho más puedo concluir, que la maternidad después de los 40 como fue mi caso, no viene con reglas, viene con alas. Y cada una aprende a volar como puede… y como quiere, es una gran oportunidad para redescubrirte, para crecer y para disfrutar de cada momento con una perspectiva renovadora, aunque los retos aparezcan, la clave esta en disfrutar el viaje y encontrar alegría en cada momento. Y que al final no importa la edad en la que decidas ser madre, o cuando lleguen los hijos; importa como te transforman. Y si algo he aprendido es que nunca es tarde para vivir algo tan grande. La maternidad no tiene edad… pero si tiene magia.

    Y es precisamente por esa chispa que nació este blog. Porque ser mamá sin edad no solo me llenó el corazón… tambien me encendió la creatividad y las ganas de compartir.

  • Rompiendo barreras y expectativas

    En este espacio, exploraremos esos mitos que rondan la maternidad tardía y como es que la realidad supera cualquier perjuicio, porque todas tenemos familiares, amigos o conocidos que te dan una serie de argumentos y prejuicios en base a tu maternidad.

    Mito 1: «A los 40 ya es demasiado tarde»

    Realidad: La edad no define la capacidad de amar ni la energía para criar. A los 40, la madurez aporta una perspectiva única y un amor más consciente.

    Mito 2: «El cansancio es mayor y la energía se agota más rápido».

    Realidad: No es mentita que el cansancio existe, pero te aseguro que le pasa a las de 20 y 30 tambien, sin embargo, a los 40 la experiencia y la paciencia que se ganan con los años equilibran la balanza. Te aseguro que la maternidad se vive de otra manera, con más sabiduría y menos prisas.

    Mito 3: «Los hijos de madres mayores si o si tiene más riesgos»

    Realidad: Si bien hay consideraciones medicas por la edad, es importante saber que no siempre es así, mi experiencia personal desafía este mito. Me embarace cuando tenia aún 39 años y mi hija nació justo a la semana de cumplir 40 y de verdad disfrute de un embarazo saludable y sin complicaciones, lo cual refuerza la idea de que la preparación, el autocuidado y una actitud positiva son clave. Mi embarazo fue una prueba de que , con el enfoque adecuado, es posible vivir esta etapa en plenitud y bienestar.

    Mito 4:» La maternidad después de los 40 limita algunas áreas de la vida»

    Realidad: Todo lo contrario a este mito es que la maternidad a esta edad enriquece aspectos de la vida que no conocías, es seguro que tu rutina cambia por completo después de ser mamá, después de los 40 ya cumpliste con muchas de las metas que tenias en tu vida. La madurez y estabilidad que vienen con la edad te permiten abordar la maternidad con una perspectiva más equilibrada, lo que a su vez, enriquece otras áreas de la vida. Por lo que la maternidad no limita, sino que puede completar ya enriquecer la experiencia personal y profesional.

    Conclusión: La maternidad sin edad

    La realidad es que la maternidad no tiene una fecha limite ni un guion fijo. Cada experiencia es única y a los 40, la maternidad se vive con una riqueza y profundidad que solo los años pueden ofrecer, te aseguro que estas en tu mejor versión.

  • Hay días en los que la vida te sorprende con regalos que vienen envueltos en pañales, desvelo y un amor tan grande que te acomoda el alma y te desacomoda por completo tu rutina y horas de sueño.

    Y luego están esos otros días- igual de mágicos -en los que te miras al espejo y piensas: «¿Cómo llegue aquí?… y por qué se siente tan perfecto aunque no haya sido cuando todos decían que debía ser?…

    Este blog nace justo ahí: en ese punto donde la edad deja de ser un reloj que corre y se convierte en un aliado que acompaña.

    Cuando la vida no va en cronómetro.

    Durante años escuche a la gente decir frases como:

    – «Ten hijos joven, para que no te canses tanto.»

    A los 40 ya no estas para estar empezando.

    Se te va a ir el tren.»

    Curioso: nunca dijeron que tren era, ni a dónde se suponía que iba, ni si yo quería subirme.

    La verdad es que ahora me doy cuenta que viví mis 20 y 30 como una mujer que aún estaba construyendo su propia base.

    y un día-justo después de cumplir 40- la vida me dio la bienvenida a una maternidad por partida doble que venia acompañada de madurez, conciencia y totalmente mía.

    Por lo que sé que no llegue tarde.

    Llegué lista.

    La maternidad después de los 40: versión real, sin filtros ni dramatismo

    Aunque no lo crean, ser mamá después de los 40 tiene su encanto:

    -El sentido del humor se vuelve más fino.

    -El cansancio ya no asusta.

    .Y los miedos vienen ya muchas veces con instructivo emocional.

    Aunque no miento al decir que tambien tiene sus momentos de «¿porque esto cruje… soy yo o la cuna?» pero nada grave aún jaja.

    Lo que si descubrí en mi maternidad es, que la edad no me quito energía: me quito prisa y eso es un verdadero regalo.

    -No vivo intentando demostrar nada.

    -No compito con nadie

    -No me mido con nadie.

    -Solo vivo…. y gozo.

    Y lo mejor de todo, es que a mis hijos no les importa cuantos años tengo, les importa cuantas veces me tiro al piso a jugar, cuantos cuentos puedo contar, cuantas risas les regalo y que tan seguros se sienten en mis brazos.

    La edad es un dato, el amor, ese si es infinito.

    La historia que nadie me contó (pero que ahora quiero contar yo)

    Hubo un momento, justo cuando empezaba mi viaje de «mamá sin edad» en el que me sentí fuera del guion.

    Como si la vida tuviera un libreto que yo no había leído o un episodio de la serie que no había visto.

    Pero un día me cayo el veinte: No vine a actuar la historia de nadie más.

    Vine a escribir la mía.

    Y desde ahí entendí mi propósito:

    Mostrar que ser mamá después de los 40 no es un plan B… es una versión premium.

    -Mas paciencia

    -Mas claridad.

    -Más amor propio.

    -Menos miedo al que dirán.

    Cuando entiendes eso, algo se reordena adentro, algo se relaja.

    Algo que siempre estuvo ahí te dice: «ya era hora de ser tu misma.»

    Porque nace «mamá sin edad.»

    Este blog es un espacio para:

    -Contar mi historia y de mamás reales que llegaron a la maternidad después de los 35

    -compartir mi experiencia como mamá de 2 hijos que llegaron el mismo año pero por diferentes caminos.

    -reírnos de lo absurdo,

    -abrazar la maternidad tardía sin culpa,

    -compartir lo que ningún manual menciona

    -y crear una comunidad donde la edad no sea límite sino contexto.

    Aqui quiero hablar de las pequeñas grandes victorias:

    Del día que cambio mi vida cuando me enteré que me convertiría en mamá de 2 pequeños.

    De los momentos que parecen chiquitos pero te cambian la vida.

    Y tambien de lo profundo:

    -Los miedos

    Las dudas,

    Las preguntas que no salen en google, ni en ningún buscador, las cosas que uno aprende cuando ya vivió lo suficiente para escucharse a sí misma.

    No llegue tarde, llegue fuerte

    Si algo he aprendido de esto es que:

    La edad solo pesa cuando la usamos para limitarnos.

    Cuando la usamos para sostenernos, se vuelve una aliada.

    A los 40 entendí que la maternidad no me hacía menos libre, me hacía más autentica.

    Entendí que mi historia no empezó tarde, empezó con sentido.

    Y eso es lo que quiero compartir aquí, mi viaje real, mis risas, aprendizajes, mis desordenes y mis certezas…

    para que cualquier mujer que llegue a este espacio sepa que no esta sola, que no va tarde, y que cada etapa trae su propia magia.

    Bienvenida a este rincón del internet.

    Si estas aquí, es por algo. Quizas estas viviendo lo mismo que yo,

    quizá estas por empezar, o quizá solo quieras acompañar.

    Sea cual sea tu historia: Siéntete en casa.

    Aquí no vamos a contar arrugas, contamos capítulos.

    Gracias ´por leerme, gracias por estar y gracias por ser parte de este viaje donde la maternidad no tiene fecha de caducidad…. solo tiene corazón.